¿Qué castigo le darías a un violador?

En la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se establece que: ”todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño, sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada” es considerado como una violación a sus derechos humanos, mientras que la Convención de Belém do Pará ha definido a la violencia contra la mujer de la siguiente manera:
Artículo 1
La violencia contra la mujer debe entenderse como cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.
Artículo 2
Se entenderá que la violencia contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica:
a) Que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otras, la violación, el maltrato y el abuso sexual;
b) que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprenda, entre otros, la violación, el abuso sexual, la tortura, la trata de personas, la prostitución forzada, el secuestro y el acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y
c) que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que ocurra.
La violencia contra la mujer tiene muchas aristas, ya que puede ser ejercida tanto en el espacio privado como en el público. Los actores son diversos, gran parte de ellos son las parejas dentro del hogar, familiares y amigos, mientras que en el espacio público el Estado se encarga de repetir y reforzar estas prácticas a través del ejercicio ya sea directo de la violencia, con acciones violentas (tortura, violaciones sexuales) o indirecto (a través de leyes, políticas, etcétera).

